Cuba tiene una elevada proporción de médicos por habitante y lleva años invirtiendo en medicina preventiva y biotecnología. Varios productos desarrollados allí —Heberprot-P para la úlcera del pie diabético, CIMAvax-EGF y Vaxira estudiados en cáncer de pulmón, HeberFERON para tumores cutáneos, Melagenina Plus para el vitíligo, Coriodermina para la psoriasis— son los que han dirigido la atención internacional hacia este campo.
La existencia de estos productos no es en sí misma una promesa terapéutica. Cada uno difiere en nivel de evidencia, situación regulatoria y grupo de pacientes al que se dirige. Algunos se emplean desde hace años en indicaciones definidas; otros siguen en investigación o se apoyan en pocos estudios. Una valoración responsable pregunta, opción por opción, qué evidencia la respalda para el diagnóstico concreto del paciente.
Otro asunto realista es el funcionamiento del servicio. La atención a pacientes internacionales se presta en centros determinados y los procesos de citas, suministro de medicamentos y laboratorio pueden diferir de lo habitual. El idioma, la correspondencia en español y las limitaciones de las telecomunicaciones son cuestiones prácticas a prever.
Comparar solo por precio induce a error. Una comparación correcta considera el nivel de evidencia, la experiencia del centro, el coste total (vuelos, alojamiento, acompañante, posible prolongación), qué ocurre ante una complicación y quién hará el seguimiento al regreso.