El error más caro en el viaje médico es comprar el billete antes de la aceptación médica. Hasta que la revisión especializada no concluye, no se sabe si el paciente es apto, qué pruebas faltan ni cuánto durará el tratamiento. Las reservas hechas antes suelen convertirse en gastos de cambio o cancelación. El orden correcto es: preparar el expediente, obtener la valoración, recibir un plan escrito y después viajar.
Los requisitos de entrada a Cuba pueden variar según el periodo; la tarjeta de turista, el seguro médico obligatorio y los formularios en línea previos a la llegada requieren verificación actualizada. Ninguna lista de documentos es permanente. La confirmación con la representación cubana y con la aerolínea antes del vuelo es el paso final.
La validez del pasaporte, el billete de vuelta, los datos de alojamiento y el seguro de viaje son los requisitos más habituales. En visitas médicas pueden solicitarse además una carta de invitación o aceptación, el programa de tratamiento y documentación del plan de pago. Si viaja un acompañante, debe preparar los mismos documentos.
Viajar con medicamentos y dispositivos es un capítulo aparte. Los medicamentos con receta deben llevarse en su envase original, con informe médico y en el equipaje de mano; los que requieren cadena de frío, como la insulina, necesitan una solución de transporte planificada. Las cantidades pueden revisarse en la entrada, y una traducción al inglés o español facilita el trámite.